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La Universidad de Buenos Aires de cara a la decimoquinta Cumbre Mundial sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP 15)

Durante los días 7 y 18 de diciembre de 2009, en la ciudad de Copenhague, Dinamarca, se llevará a cabo la decimoquinta Cumbre Mundial sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP 15). La relevancia, los objetivos y las propuestas implicadas por realización de este evento global instalarán el problema del Cambio Climático en toda su magnitud y complejidad en la opinión pública a una escala mundial. La magnitud e importancia de la COP 15 se relacionan con la serie de antecedentes establecidos por los acuerdos de Bali en el año 2007. En ese entonces, las 192 partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático se comprometieron a profundizar y ampliar negociaciones sobre una acción internacionalmente fortalecida contra el cambio climático; dicho proceso aspira a culminar en un ambicioso resultado negociado a fines de 2009 como coronación de la COP 15, cuya entrada en vigencia será requerida antes de enero de 2013.

La Universidad de Buenos Aires, a través de su Programa Interdisciplinario sobre Cambio Climático (PIUBACC), ha participado activamente dentro de la Comisión Nacional Científico-Tecnológica Sobre Cambio Climático, coordinada por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. En ese marco, dicho organismo ha elaborado, con la colaboración de la Cancillería, la posición nacional que será presentada y defendida en la COP 15.

Ante la relevancia de dicho evento, la Universidad ha asumido como uno de sus ejes fundamentales la tarea de fomentar la divulgación y la socialización de los avances en materia de investigación de Cambio Climático. La realización de la COP 15, al mismo tiempo que exigirá una presencia del PIUBACC en la esfera pública y la divulgación de información de interés público en torno a las novedades del Cambio Climático, ofrecerá la oportunidad de fortalecer la presencia y publicitar el compromiso de la Universidad de Buenos Aires con la temática.

Intesificación sostenible como respuesta al cambio climático: Necesidad de una estrategia que integre a las biotecnologías y herramientas acordes con la vulnerabilidad de los sistemas agrícolas y pecuarios

Básicamente hasta el presente en los grandes ecosistemas intervenidos de América Latina (pampa, chaco, patagonia, campos, cerrados, llanos, altiplano) el suministro de alimentos ha sido posible gracias a la ampliación de la superficie dedicada a la producción (crecimiento extensivo) por la cual el sector silvoagropecuario y acuícola ha intentado satisfacer la demanda por alimentos bajo un continuo crecimiento poblacional. La intensificación de la producción por unidad de superficie no ha sido la constante ni el enfoque en los programas y políticas de desarrollo agrícola.

La continua expansión de la frontera agropecuaria ha conllevado a una presión significativa sobre los recursos naturales renovables, especialmente suelos y aguas, generando impactos negativos relevantes en su estado, y por ende en la capacidad de respuesta para sostener la producción futura de alimentos.

En el escenario actual de cambio climático cuyos impactos han sido estimados (Cuadro 1) recientemente por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (1) (2007a) se visualizan riesgos mayores sobre la seguridad alimentaria específicamente en las poblaciones rurales. Además, se afectarán las fuentes de energía disponibles, y las funciones ambientales de los ecosistemas de los territorios en desarrollo.

cuadro1

Estas alteraciones (positivas o negativas) han determinado un escenario de mayor incertidumbre (riesgo) respecto a la sostenibilidad de la producción basada en los recursos naturales y el resguardo de la seguridad alimentaria, en función del surgimiento de condiciones de alteración de los agroecosistemas (2) (vulnerabilidad), así como por nuevas presiones debido a los requerimientos de intensificación productiva (amenaza) para sostener a una sociedad creciente en su demanda por alimentación y energía. Dado que la intensificación es un proceso que presenta limitaciones dadas por la tecnología, legislación y costumbres, para desarrollar una propuesta de “intensificación sostenible” se deben tener en cuenta diversos enfoques con una perspectiva integradora de los costos y beneficios que representa su incorporación, los derechos y deberes que se deben respetar y entregar, y las virtudes de las comunidades que podrán adoptarla (dimensión sociocultural). En este sentido América Latina y el Caribe presenta una de la más diversa y compleja gama (Cuadro 2) de sistemas agropecuarios del mundo.

cuadro2

La intensificación sostenible de la producción en agro sistemas intervenidos se la puede definir como un “conjunto de políticas, incentivos, tecnologías que permitan y/o promuevan el uso racional intensivo y sostenible de los recursos naturales y de la tecnología para asegurar la seguridad alimentaria local y nacional y el desarrollo económico en el marco de la conservación de los recursos naturales renovables”.

Se prevé que la intensificación sostenible de la producción puede ser una respuesta al cambio climático en algunos agroecosistemas intervenidos, si se acompaña de un conjunto de políticas, incentivos, y tecnologías que permitan y/o promuevan un uso racional intensivo y sostenible de los recursos naturales para asegurar alimentos a nivel local y nacional, en el marco de una producción económica y ambientalmente viable. Entre los 16 agroecosistemas indicados se puede visualizar que en 8 de ellos existen opciones válidas a traves de la estrategia de intensificación de la producción. Estos serían: i) con riego ; ii) basado en el uso de recursos forestales , iii) Intensivo mixto , iv) mixto cereales-ganadería (Campos) , v) templado húmedo mixto con bosque ; vi) mixto extensivo (Cerrados y Llanos); vii) templado mixto (Pampas); vii) seco mixto extensivo ( Chaco); y viii) sistemas acuícolas.

Un escenario de intensificación sostenible de la producción de esta magnitud podría ser una opción aplicable al 69% de la superficie productiva de la Región dónde habita el 50% de su población rural.

Considerando que un agroecosistema cumple una doble función: sostener el sistema productivo per-sé (función productiva), y brindar servicios ambientales al entorno (función ambiental), mediante sus características biofísicas y socioeconómicas, dentro de esta propuesta es central la pregunta: ¿cuáles son las tecnologías que permitirán dar sustento a la producción de alimentos, cuando se intensifica un sistema de producción sin disminuir la capacidad del territorio para conservar el suelo y mantener la diversidad biológica?

Esta estrategia reúne aquellas tecnologías o herramientas de intensificación acorde con la vulnerabilidad del propio agroecosistema, considerando características biofísicas y socioeconómicas sin poner en riesgo las funciones ambientales de la actual y futura intervención. En este contexto, poder proponer la estrategia de intensificación sostenible acorde al riesgo ambiental de cada agroecosistema, significa contar con la determinación de categorías de riesgo, para las cuales se asociarán diversas herramientas o tecnologías existentes.

En primer lugar están las tecnologías que permitan un uso eficiente del agua y el suelo, sin afectar irreversiblemente sus características biofísicas, ya sea por su acción directa o indirecta a través de los residuos generados (líquidos, sólidos y gaseosos). Así, las tecnologías que promueven la eficiencia en el uso del agua a bajo costo de operación (bajo consumo de energía, variedades tolerantes a sequía), como aquellas que reemplazan al bromuro de metilo y permiten lograr sanidad del suelo sin eliminar gases a la atmósfera.

También se encuentran aquellas estrategias de producción que promueven un uso más eficiente de insumos (incluye al riego) a través de especies mejoradas que logran una mayor producción de materia seca por volumen de agua, o aquellas que logran una mayor respuesta a la aplicación de fertilizantes(N, P y K), o otras que se adaptan de mejor manera a condiciones edafoclimáticas extremas (periodos prolongados de inundación).

La intensificación sostenible de la producción requiere de contar a nivel del productor con tecnología apropiada y sistematizada para:

- manejar los sistemas productivos agrícolas, ganaderos y agroforestales a través de la incorporación de variedades resistentes a plagas y enfermedades, MIP, labranza mínima y agricultura de conservación, buenas prácticas agrícolas y ganaderas considerando la valoración económica, social y ambiental de las prácticas promovidas.
- integrar tecnologías existentes tales como: aumento del rendimiento de los cultivos a través del mejoramiento de la gestión, cultivos genéticamente modificados con liberación comercial regulada y apropiados a las condiciones de los pequeños y medianos productores, sistemas de recomendación de fertilizantes y agricultura de precisión.
- aumentar la productividad animal a través del mejoramiento nutricional de ganado, aditivos dietéticos e impulsores de crecimiento, aumento de fertilidad animal, fuentes de alimentación bioenergéticas, digestión anaerobia de lodos, sistemas de captura de CH4 y nuevas tecnologías para eliminar metano CH4, tales como aceites en ración alimenticia animal.
- considerar las experiencias relacionadas al desarrollo de mercados dónde se transan los servicios ambientales generados por un agroecosistema en particular. Lo anterior, poniendo especial énfasis en el tipo de servicio, los sistemas de valoración socioeconómica existentes, las metodologías para determinar la disposición a pagar, la legislación que sustenta los derechos sobre los servicios, y los mecanismos utilizados para activar y mantener dicho mercado.

Es importante considerar a priori la utilización de indicadores que permitan verificar los avances en la implementación de las estrategias sobre intensificación sostenible. Estos indicadores deben permitir medir la vulnerabilidad de cada agroecosistema, el riesgo ambiental, y los impactos obtenidos

(intensificación de la producción, ganadería ovina sostenible, desempeño económico, factibilidad de aumento de la tecnificación, fragilidad de laderas, entre otros).

La intensificación sostenible implica la creación y/o el fortalecimiento de instituciones o incentivos adecuados al sector privado y adquirir conocimientos básicos sobre tecnologías adaptativas tales como:

- Evaluar las posibles consecuencias económicas y formular planes de acción con varios frentes para informar al sector privado y promover la adaptación. Esto podría incluir el fomento de las prácticas agrícolas destinadas a producir cultivos resistentes a la variabilidad climática (por ejemplo, las resistentes a la sequía), el uso más eficiente de recursos hídricos o, en los casos más extremos, la reasignación de mano de obra y el capital agrícola a sectores más productivos con mayores ventajas comparativas.
- Promover que las señales emitidas por los precios incentivan la adaptación a estas tecnologías. Esto puede afectar la política fiscal, el marco normativo, los sistemas de seguros (por ejemplo, podría ser útil eliminar los sistemas de seguros que fomentan el desarrollo en regiones expuestas a inundaciones costeras), y el régimen de derechos de propiedad.
- Incentivar la investigación y el desarrollo para aprovechar o crear tecnologías en los sectores energético, hídrico, agrícola, forestal y ganadero. Los objetivos consistirían en crear nuevas variedades a traves de mejoramiento genetico asistido por biotecnologia de cultivos o razas animales que puedan adaptarse a los cambios probables en la intensidad y frecuencia de las precipitaciones, economizar recursos hídricos y combustibles fósiles, controlar la infestación por plagas, y adaptarse a los efectos de un clima más cálido. Para alentar la investigación en estas áreas, podría ser necesario otorgar subvenciones a universidades e institutos de investigación u obtener financiamiento de la comunidad internacional.

Dado que la producción agropecuaria, forestal y acuícola de agrosistemas intervenidos en ALC esta limitada por la adopción de biotecnología, legislación y costumbres, el desarrollar una propuesta de “intensificación sostenible” implica tener en cuenta los diversos enfoques con una perspectiva integradora de los costos y beneficios que representa su incorporación, los derechos y deberes que se deben respetar y entregar, las virtudes de las comunidades que podrán adoptarla (dimensión sociocultural) y sin afectar la sostenibilidad de los ecosistemas y paisajes productivos, y a la vez garantizar la seguridad alimentaria y la calidad de vida de la población.

Referencias

(1) Documento “Cambio Climático 2007: Impacto, Adaptación y Vulnerabilidad” correspondiente al segundo volumen del Cuarto Informe de Evaluación del IPCC.

(2) Agroecosistemas son aquellos ecosistemas intervenidos y no intervenidos cuyo uso sea para agricultura, ganadería bosques, y ambientes acuícolas terrestres.

Juan Izquierdo Fernández

Oficial Principal de Producción y Protección Vegetal,
Oficina Regional de la FAO para America Latina y el Caribe

II Jornadas del Programa Interdisciplinario de la UBA sobre Cambio Climático (PIUBACC)

Estrategias Integradas de

Mitigación y

Adaptación a Cambios

Globales

VI Simposio Taller Internacional de la Red 406RT0285 CYTED “Efecto de los cambios globales sobre los humedales de Iberoamérica”
II Jornadas del Programa Interdisciplinario de la Universidad de Buenos Aires sobre Cambio Climático (PIUBACC)
Del 24 a l 26 de agosto de 2009, Buenos Aires
Sede:
Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires. Av. Figueroa Alcorta 2263
INSCRIPCION LIBRE Y GRATUITA
PRIMERA CIRCULAR
Organizan:
Programa Interdisciplinario de la Universidad de Buenos Aires sobre Cambio Climático (PIUBACC).
Porgrama Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED). RED 406RT0285
Introducción
Los cambios globales son aquellos vinculados a los cambios en el uso y en la cobertura de la tierra, en la diversidad biológica, en la composición de la atmósfera y en el clima que pueden alterar la capacidad del planeta de sustentar la vida. Dichos cambios se han intensificado en las últimas décadas, trayendo aparejado problemáticas a nivel ambiental (pérdida de biodiversidad, fragmentación de hábitats, deterioro de recursos), a nivel socioeconómico (conflictos sociales de uso de recursos, disminución y pérdida de fuentes de trabajo, reconversión de actividades, nuevas estrategias económicas, problemática en la salud y bienestar humano) y a nivel jurídico-político (ajustes en las normativas asociadas a los recursos y su manejo, nuevas sinergias entre los organismos).
La Red 406RT0285 “Efecto de los Cambios Globales sobre los Humedales de Iberoamérica” del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED), y el ProgramaInterdisciplinario de la Universidad de Buenos Aires sobre Cambio Climático (PIUBACC) han asumido la responsabilidad de organizar el VI Simposio Taller y las II Jornadas, bajo el lema “Estrategias Integradas de Mitigación y Adaptación a los Cambios Globales” a fin de contribuir a la generación de soluciones que permitan el diseño de estrategias ante estas nuevas problemáticas.
El objetivo de este evento es propiciar el intercambio de experiencias y la transferencia de conocimientos sobre este importante tema, a de integrar
los esfuerzos de diferentes grupos de investigación iberoamericanos y generar sinergias entre los investigadores, que permitan profundizar los conocimientos en la región y buscar posibles medidas de mitigación, rehabilitación o adaptación.
Ejes temáticos
1. Efecto de los cambios globales sobre los sistemas naturales y socioeconómicos.
2. Impactos sobre los servicios ambientales, salud, indicadores psicosociales y bienestar humano.
3. Identificación y evaluación de las presiones sobre los sistemas naturales y antrópicos.
4.    Políticas nacionales y sectoriales de prevención, mitigación, rehabilitación o adapatación a los cambios globales.
5. Alternativas para una gestión sostenible, la gestión de riesgos y el desarrollo sostenible.
Modalidad
Conferencias plenarias
Comunicaciones orales y pósters
Mesa redonda
Taller de Especialistas
Comité Académico Internacional

Alicia Fernández Cirelli

Lucas Fernández Reyes
Alejandra Volpedo
Joaquin Buitrago
Alejandro Brazeiro
Inés Camilloni
Aurora Besalú Parkinson
Claudia Natenzon
Alicia Bernardello
Rafael Seoane
Pablo Evelson
Alejandro Berra
Deborah Tasat
Nora Leibovich
Alejo Pérez Carrera
Gabriela Merlinsky
Guillermo Murphy
Juan Manuel Borthagaray
María Teresa Casparri

Comité Organizador

Lucas Fernández Reyes
Alejandra Volpedo
Andrea Tombari
Alejo Perez Carrera
Gustavo A. Thompson
Inés Camilloni
Mariela Beljansky
Luisa Fronti de García
Alicia Bernardello
Raúl R. Gallardo
Ana Murgida
Liliana Spescha
Schelica Mozobancyk
Aurora Besalú Parkinson
Sergio Pignuoli Ocampo
Ana María Balaszczuk
Presentación de trabajos
Se invita a la presentación de trabajos vinculados a los ejes temáticos.
Cada resumen será de hasta 250 palabras. Fuente: Arial 10; espacio 1,5; márgenes: superior e inferior 3 cm y laterales 2 cm, interlineado simple.
Antes del título del trabajo los autores deberán explicitar el eje temático de pertenencia de su trabajo.
El título del trabajo debe estar centrado y en negrita mayúscula (hasta 90 caracteres con espacios).
El resumen deberá incluir: Datos de/los autores, Procedencia Institucional, correo electrónico de contacto. Objetivos del trabajo, Materiales y Métodos, Resultados y Conclusiones.
Los autores deben estar mencionados como por ejemplo: Gutiérrez, A.C.; Pérez, A.L.; Suárez, J.A.
La procedencia institucional de los autores debe estar indicada dejando un reglón de espacio después del nombre, y debe estar con formato de alineación justificado. Cada trabajo deberá poseer el correo electrónico del primer autor.
El Comité Académico Internacional seleccionará trabajos de cada eje temático para ser expuestos oralmente, notificándoles a los autores sobre la modalidad de su presentación a partir del 30 de julio. El resto de trabajos aceptados por el Comité Académico Internacional serán expuestos en forma de póster.
El tamaño de los pósters deberá ser de 90 cm de ancho por 110 cm de alto. Los pósters serán colocados a las 8:30 hs del día designado por el Comité y retirados a las 17:30 hs del mismo día. Las comunicaciones orales serán de 15 minutos.
Fecha límite de presentación de resúmenes: 24 de julio de 2009.
Fecha límite de inscripción: 14 de agosto de 2009.
El Comnité Académico Internacional comunicará la aceptación de trabajos y la modalidad de presentación de los mismos a partir del 30 de julio de 2009.
Un jurado designado por elComité Académico Internacional, seleccionará entre todos los trabajos presentados los cuatro mejores, y se les otorgará premios.
Toda la información sobre este evento se encontrará disponible en:
www.uba.ar/cambioclimatico
Programa General Tentativo
Horario
Lunes 24
Martes 25
Miércoles 26
8:30 – 9:30
Inscripción de los participantes.
(Hall de los pasos perdidos)
9:30 – 10:00
Intervalo
Sesión científica
(Salón Rojo)
Comunicaciones orales de trabajos seleccionados
(Aula 217)
10:00 – 11:30
Acto de Apertura
(Aula Magna)
11:30 – 11:45
Intervalo
11:45 – 12:45
Conferencia Plenaria
(Aula Magna)
Conferencia Plenaria
(Aula Magna)
Conferencia Plenaria
(Aula 217)
12:45 – 14:00
Almuerzo libre
14:00 – 16:15
Sesión científica
(Salón Rojo)
Mesa Redonda
(Salón Rojo)
Taller de Especialistas:
“Integración y cooperación Iberoamericana para las
Estrategias de mitigación y adaptación a Cambios Globales”
(Aula 217)
16:15-16:30
Intervalo
16:30-17:30
Exposición de pósters
(Hall de Pasos Perdidos)
17:30-18:30
Presentación del
Libro de Desafíos del cambio climático y global en Argentina (PIUBACC)
(Salón Rojo)
Acto de Clausura
(Aula Magna)

Hacia un Modelo Sustentable

La situación denuestro país ante los graves efectos que generan los cambios climáticos, plantea la necesidad urgente de implementar un camino hacia un desarrollo sustentable que no sólo pueda hacer frente a los daños ambientales, sino que permita generar el impulso de actividades para una mejor distribución de la renta, con más empleo y más ingreso.

Para lograr un desarrollo sustentable será necesario convertir a nuestra sociedad en: más solidaria, que supere la injusta distribución de la riqueza, la degradación del ambiente y el agotamiento de los recursos. La primera tarea sería entonces orientar la inversión y ocupación del territorio en función de la potencialidades y restricciones del mismo.

La relación población/recurso, en latinoamérica, es ampliamente favorable comparada con otros continentes, mostrando un balance que posibilitará satisfacer nuestras necesidades ampliamente. En Argentina, tenemos una elevada capacidad de generar capital que pudiera ser orientado para iniciar y concretar el desarrollo sustentable. Lo que falla sin duda es nuestro propio sistema, con una distribución del ingreso y del poder sumamente regresiva.

Nuestra participación en el mercado mundial es pasiva y residual, manteniendo un proceso productivo que degrada y desaprovecha recursos naturales, fuentes energéticas y hábitat (incluyendo el aumento de la desocupación).

El reto es diseñar una estrategia de desarrollo en armonía con la naturaleza y con las necesidades de las futuras generaciones.

Los problemas ambientales surgen cuando una estructura económica y social transforma la naturaleza en función de elevar su calidad de vida con una tendencia hacia una máxima ganancia sin considerar consecuencias.

En el proceso de producción, se genera al mismo tiempo un proceso de destrucción que da orígen a la degradación. Al mismo tiempo, opera un proceso de aprovechamiento/desaprovechamiento a través del cual seleccionamos de la naturaleza sólo aquello que puede satisfacernos.

Desde la división internacional del trabajo, nuestro continente fue especializado en muy pocos productos. Una parte importante de la heterogeneidad de nuestros recursos fueron transformados en cultivos específicos afectando la potencialidad de la naturaleza y su seguridad ante cambios, afectando la capacidad de sumidero, y liberando alta proporción de gases en función de los bosques quemados. Finalmente, en cuanto al uso de la energía es posible señalar que nuestro estilo ha sido sumamente dilapilador revelando en todos los sectores bajos niveles de eficiencia energética.

En definitiva, se producen sólo los elementos que ganan ventaja comparativa a nivel mundial con lo cual se desaprovecha y se utilizan a un ritmo superior a la renovación natural con lo cual se degrada el medio ambiente, además que la ocupación del territorio se realiza explotando los elementos que brindan una rápida ganancia.

La elaboración de Cuentas Patrimoniales que valorice física y monetariamente el potencial de los recursos naturales y registre sus cambios en función de la producción ha sido planteada y en varios países se han iniciado las primeras acciones en el tema. En nuestro país se ha  elaborado un proyecto en conjunto con el Consejo Federal de Medio Ambiente y el INDEC, donde en colaboración con todas las provincias se determinarán los costos de elaboración de la cuentas patrimoniales. A su vez se plantea la necesidad de garantizar la oferta ecosistemática que todos los sectores económicos deben utilizar en su producción.

Para seguir leyendo : http://www.uba.ar/encrucijadas/41/sumario/enc41-modelosustentable.php

Cultivo, desmonte y efecto invernadero

Un contexto internacional favorable, sumado a un proceso importante de cambios tecnológicos que comenzó hace más de cuarenta años atrás, crearon las condiciones para que la agricultura argentina diera un salto en los ‘90 de una magnitud sin precedentes y claramente visible en el cultivo más importante: la soja (como también en los principales granos “históricos”, como maíz y trigo, que ocupan una superficie cultivada igual a tres provincias del Chaco).

Este económicamente exitoso modelo de agricultura industrial está marcando profundos cambios sociales, económicos, ambientales y de logística, con serias restricciones a la sostenibilidad de todo el sistema rural y ambiental.

Es la ecorregión Pampa donde se sienten más algunas consecuencias de un descomunal crecimiento no planificado y sin participación activa del Estado. Si se mantiene por mucho tiempo la situación de que el 85% de los granos viajan a molienda y a puerto por tierra en camión y sólo un 15% por el sistema ferroviario, la eficiencia del sistema de transporte de granos muestra su fragilidad y casi de inmediato puede entrar en colapso. Esto, además de ser costoso en términos económicos, lo es más aún en términos energéticos y en el aumento de emisiones de CO2.

También el desmonte preagrícola afecta profundamente a la ecorregión Chaco (tercera ecorregión del país en cuanto a biodiversidad), además que esta zona viene acogiendo desde los ‘70 el desplazamiento de la ganadería pampeana por el fenómeno de la sojización.

Los efectos del cambio climático sobre la producción agropecuaria y el territorio sobre el que esta se expande serán importantes, según las propias proyecciones del IPCC (International Pannel on Climate Change), en América Latina podrán verse afectadas entre 60 y 150 millones de hectáreas debido a la reducción de los recursos de agua, al aumento de temperaturas y al cambio en el nivel de lluvias, además de la mayor frecuencia de eventos extremos y elevación del nivel del mar.

Cambio Climatico y Pobreza

El cambio climático (CC) potenciará las vulnerabilidades ya existentes en los pobladores y sus posibilidades de desarrollo, fenómeno que podría resultar en una potenciación de la pobreza si no se aplican las políticas necesarias para favorecer la adaptación de las comunidades más pobres.

Será necesario contar con políticas destinadas a la reducción de emisiones de GEI, y con otras que abarquen tanto medidas de mitigación como de adaptación al medio. Se plantea de este modo dado que  los países más afectados por CC serán aquellos en vías de desarrollo, por su alta dependencia a los recursos naturales  y su limitada posibilidad de adaptación a las futuras condiciones climáticas sin ayuda externa.

La adaptación de las comunidades pobres a los efectos del CC deberá integrarse a  las políticas de desarrollo humano, institucional y financiero y de áreas tales como medioambiente, energía, economía y bienestar social. También se deberá integrar a la estrategia el manejo de los recursos naturales, el desarrollo de tecnologías e infraestructuras y el fortalecimiento y capacitación de las comunidades involucradas para promover su adaptación y asegurar su continuidad.

Los impactos del CC sobre el sustento de los pobladores pobres estarán dados principalmente en los siguientes aspectos:

  • Servicios y Bienes Ambientales: las poblaciones carenciadas usualmente dependen directamente de los bienes y servicios provistos por los ecosistemas, tanto como fuente primaria como suplementaria de alimentos, forraje, material para la construcción y combustible. El CC degrada la calidad de estos recursos y, por lo tanto, refuerza las condiciones de pobreza.
  • Agua: Se proyecta que el CC reduzca aún más su disponibilidad debido a un aumento en la frecuencia de sequías, aumento de la evaporación y cambios en los patrones de precipitación. En Argentina se espera una reducción de las precipitaciones en la región cuyana y aumento de las lluvias en la Cuenca del Plata, aumentando el riesgo de inundaciones.
  • Agricultura y Seguridad alimentaria: Cambios en la temperatura, precipitación y extremos climáticos se sumarán al estrés de los recursos agrícolas. Esto será particularmente serio en aquellas áreas donde las sequías y la degradación de la tierra, incluyendo la desertificación, son actualmente severos. Se espera que sea necesario el uso de nuevas tecnologías de labranza y la aplicación de mayor cantidad de fertilizantes, perjudicando a los pobladores pobres que no tendrán acceso a los recursos necesarios.
  • Salud: Directamente el CC afectará en el incremento de las enfermedades y muertes vinculadas con un aumento de la temperatura, además de muertes y lesiones a causa de eventos climáticos extremos. Indirectamente afectaría en la distribución geográfica de enfermedades y aumento de enfermedades asociadas al suministro de agua como el cólera y la diarrea.
  • Desplazamiento involuntario, migraciones y conflictos: Podrían llevarse a cabo migraciones en masa debido a la degradación de recursos cruciales y amenaza de los medios de subsistencia.

Los cambios graduales a largo plazo, suelen ser tan dañinos como los cambios abruptos a los que tanto tememos.

Fuente: Dirección de Cambio Climático, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. http://www.ambiente.gov.ar/?idseccion=29

Metano Ganadero

Las actividades agrícolas y ganaderas contribuyen directamente a la emisión de gases efecto invernadero (GEI), la mayoría de este tipo de emisiones son ocasionadas por la actividad ganadera que, después del sector energético, es la actividad económica más implicada, aportando el 35% de las emisiones totales del país. Conocer esta influencia obliga a comprometernos con la defensa de nuestro planeta.

La producción de metano es parte de los procesos digestivos normales de los animales: durante la digestión, los microorganismos presentes en el aparato digestivo (bacterias metanogénicas) fermentan el alimento consumido por el animal. Entre las especies ganaderas , los rumiantes (bovinos, caprinos, ovinos) son los principales emisores de metano.

En los animales no rumiantes (porcinos, equinos, asnales) la fermentación ocurre en el intestino grueso, que tiene una menor capacidad de producción de metano. Debido a que esta producción es el resultado de procesos digestivos, la cantidad de metano emitida varía con el tipo de animal, su naturaleza, cantidad y digestibilidad de alimento consumido y con el nivel de producción.

El manejo del estiércol del ganado produce emisiones de metano y de oxido nitroso diferentes dependiendo de la dieta de los animales; cuanto mayor contenido energético y digestibilidad posee el alimento, mayor es el potencial de emisión de metano (por ejemplo, los animales en feedlot que mantienen una alimentación muy energética producen el doble de metano que aquellos mantenidos con forrajes de baja concentración energética).

En el sector ganadero, el óxido nitroso producido por el estiercol desde los campos de pastoreo aporta cerca del 43% de las emisiones, el resto, casi en su totalidad, es metano producto de la fermentación entérica en su mayoría proveniente del ganado bovino.

Al considerar las condiciones naturales para la producción ganadera en nuestro país, resulta muy probable que continúe desarrollándose en condiciones extensivas con sus características actuales. Para contribuir entonces a la disminución de emisiones se deberá:

  • Incrementar la velocidad de producción a través del mejoramiento de las pasturas.
  • Implementar procedimientos adecuados de sanidad animal.
  • Mejorar el manejo del rodeo.
  • Crear elementos de promoción de las reducciones de metano.

Basado en:

Estudio de mitigación de emisiones a través de la reducción de las emisiones de metano entérico elaborado por la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación; y en www.inta.gov.ar/ediciones/idia/carne/carneo03.pdf

Inventario

 En el día de la Agricultura Nacional, sería interesante que por un momento nos detengamos a pensar y analizar cuáles de las actividades que realizamos como sociedad en funcionamiento, como grupo, no sólo como individuos, contribuyen mayoritariamente a la emisión de Gases Efecto Invernadero (GEI), de modo que tomemos “cartas en el asunto” colectivamente, por supuesto.

De acuerdo al inventario nacional correspondiente al año 2000 y al reporte final de la Segunda Comunicación Nacional de la Secretaria de Ambiente y Desarrollo de la Nación sabemos que el 91% de las emisiones de GEI provienen el 44% de la agricultura y ganadería y el 47% de la producción y consumo energético.

¿Cómo es posible?

En lo que respecta a la ganadería y agricultura, contribuyen fuertemente la fermentación entérica de los rumiantes (principalmente las vacas) y el uso intensivo y extensivo de los suelos agrícolas (actividad que potencia la desertificación de algunas zonas).

Por otra parte, las emisiones de GEI provenientes de la producción y el consumo energético, sabemos que se originan a partir del transporte y las industrias productoras de energía (entre ambas suman el 57% de este bloque), además de contribuir también las fugas en la producción de gas natural y el consumo en las zonas residenciales.

No es un dato menor que existe también un 9% de emisiones provocadas por procesos industriales (industria química, minerales, cemento, cal, producción de metales, etc.) y residuos (tanto sólidos como las aguas residuales industriales y domésticas).

Ahora que sabemos esto… ¿qué estamos en condiciones de hacer?

¡Qué verde era mi valle!

Una de las características sobresalientes de los problemas ambientales que enfrentamos durante el presente siglo es su escala global. ¿Por qué? En buena medida debido a que todo el planeta está conectado por un medio de mezclado muy rápido: la atmósfera, cuyos componentes afectamos directa e indirectamente. El cambio global incluye, entonces, varias dimensiones: el cambio climático, las modificaciones atmosféricas, la extinción de especies y el cambio del suelo.

La agricultura es una de las actividades humanas que contribuyen a generar cambios de escala global al modificar el tipo de cobertura y el uso del suelo, como sucede en el noreste de nuestro país donde la expansión agrícola está asociada a la eliminación de bosques nativos. El resultado es un aumento en la cantidad de dióxido de carbono atmosférico.

Asimismo, las evidencias disponibles muestran que las zonas bajo agricultura aumentan las emisiones de gases traza (óxido de nitrógeno, metano) con efecto invernadero.

Pero la agricultura no sólo contribuye, sino que también se ve afectada por estos cambios globales que modifican el régimen de lluvias y provocan el aumento de la temperatura. Esto último altera procesos de desarrollo de los frutales, que necesitan acumular horas de frío para florecer, entre otras cosas dado que también aumentan las pérdidas de agua por transpiración.

Los estudios que pudieran realizarse, basados en modelos de simulación, podrían explorar tanto nuevos manejos agronómicos (por ejemplo con fechas de siembra diferentes), como el desarrollo de nuevos cultivares o híbridos con una sensibilidad diferente a la temperatura como estrategia de mitigación.

Para más información

http://www.uba.ar/encrucijadas/41/sumario/enc41-queverdeeramivalle.php